
La distancia de nuevo haciendo de las suyas. Tengo el cuerpo entumido de tanto jugar a estar lejos-cerca,cerca-lejos. El frío ya no me da frío. El calor ya no me derrite. Sin embargo, es tan imposible olvidar mis labios morados, el cuerpo temblando. Y es que habla y me estremezco. Y no me es suficiente con escucharlo decir "de la puta madre" y saber el significado que tiene. O mirarlo ciento de veces en la fotografía del hi5 o fumando sus dos puchos cada que conversamos. Y leer, y leer los cuentos que a veces le escribo. Y saber que no pertence y que esta enamorado. Escuchar los recitales y repetir en la memoria No es un lamento, soy sólo yo borrándome cuando cesas de mirar.